Lo mas selecto

Lo mas selecto

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

A Laura le asustaban un poco las historias nuevas: los niños tardaban muchísimo en entrar en ellas y las preguntas inundaban los primeros pasos. El silencio receptivo, roto únicamente por alguna rectificación ocasional por parte del oyente, nunca se producía hasta después de que el cuento se hubiera contado una docena de veces. Al final, acordaron que tocaba contar Riquete el del copete, pero en esa ocasión el corazón de la joven no estaba muy atento a la diversión. Tenía un niño a cada lado, inclinados hacia ella, y les pasaba un brazo por los hombros; sus cuerpecitos eran recios y fuertes, y sus voces parecían campanillas de plata. No cabía duda de que su madre había ido demasiado lejos; sin embargo, la ternura que se podía sentir por aquellos niños abandonados, aquellas criaturas amenazadas, tenía su límite. Era difícil adoptar una perspectiva sentimental que ellos jamás tendrían de sí mismos. Geordie se convertiría en un maestro del polo y se ocuparía más de ese pasatiempo que de cualquier otra cosa en la vida, y Ferdy tal vez se convirtiera en «el mejor tirador de Inglaterra». Laura veía en ellos esas posibilidades; en lo que le decían, en lo que se decían uno a otro. En cualquier caso, jamás reflexionarían sobre nada de este mundo. En aquel momento se contradecían a propósito de una cuestión de historia ancestral sobre la que, al parecer, su niñera, cuya familia llevaba años de arrendataria, había atraído su atención. El abuelo de ambos había tenido una jauría durante quince años: Ferdy sostenía que desde siempre. Geordie, como hombre de mundo, ridiculizaba la idea; la tuvo hasta que se hizo voluntario, cuando puso en marcha un magnífico regimiento que le costó miles de libras. Ferdy era de la opinión de que aquello era dinero tirado: él tenía intención de tener un regimiento de verdad y ser coronel en la Guardia Real. Geordie hablaba como si aquélla fuera una ambición superficial y él poseyera mayor amplitud de miras; él era firme partidario de volver a tener una jauría. No entendía por qué papá no la tenía, a no ser que no quisiera esas complicaciones.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker