Lo mas selecto
Lo mas selecto —Yo sé por qué. ¡Es porque mamá es americana! —anunció Ferdy con aplomo.
—¿Y eso qué tiene que ver? —preguntó Laura.
—¡Mamá gasta tanto dinero que no queda para nada más!
La asombrosa declaración suscitó una protesta alarmada de la señorita Steet; enrojeció y aseguró a Laura que era incapaz de imaginar de dónde el niño podrÃa haber sacado una idea tan extraordinaria.
—Me ocuparé de averiguarlo, pierda cuidado. Lo averiguaré —dijo, mientras Laura le decÃa a Ferdy que nunca, nunca, nunca, en ninguna circunstancia, debÃa pronunciar ni escuchar una sola palabra que supusiera una falta de respeto a su madre.
—¡Si alguien dijera algo contra alguien de mi familia, le darÃa su merecido! —gritó Geordie, con las manos en los bolsillitos azules.
—¡Yo le atizarÃa en el ojo! —gritó Ferdy con alegre incoherencia.
—Quizá le parezca bien venir a cenar a las siete y media —dijo la joven a la señorita Steet—; se lo agradecerÃa mucho, ya que estoy sola.
—Muchas gracias. ¿De veras está sola? —murmuró la institutriz.
—¿Y por qué no te casas? Asà ya no estarÃas sola —intervino Geordie con ingenuidad.