Lo mas selecto
Lo mas selecto —Oh, no lo sé —dijo Geordie, que no tenÃa respuesta preparada capaz de expresar conmovedoramente la desolación del cuarto de los niños—. Si yo fuera mamá, viajarÃa.
—Bueno, pues ésa es la idea de tu mamá: está viajando —contestó el padre—. ¿Ha estado usted alguna vez en ParÃs, señorita Steet?
La señorita Steet soltó una risa nerviosa y dijo que no, pero habÃa estado en Boulogne; Ferdy añadió a su confusión el anuncio de que sabÃa dónde estaba ParÃs: en América.
—No, no está en América ¡está en Escocia! —exclamó Geordie; y Laura preguntó a Lionel cómo lo sabÃa, si su mujer le habÃa escrito.
—¿Si me ha escrito? ¿Alguna vez se ha tomado la molestia de escribirme? No, esta mañana he visto a un individuo en la ciudad que la vio allÃ, ayer, desayunando. Él llegó anoche. Asà es como me he enterado de que mi mujer está en ParÃs. ¡No se puede tener mejor prueba que ésa!
—Supongo que en ParÃs la temporada es muy agradable —murmuró la institutriz, con un tono distante e incómodo, como si se sintiera obligada por el sentido del deber.