Lo mas selecto
Lo mas selecto —Vaya, pues su idea: el profundo y agudo razonamiento que lo ha llevado a coger, por asà decirlo, el toro por los cuernos; la reflexión de que, dado que, en cualquier caso, si usted pudiera meterse con ella probablemente querrÃa hacerlo, opta por una jugada hábil y osada al dar por sentada su generosidad y ponerla públicamente en un compromiso.
La señora Grantham no sólo dio muestras de haberle escuchado sino, por un instante, de haber meditado.
—¿En qué consistirÃa eso que usted califica elegantemente de «meterse con ella»?
—Él se arriesga, pero lo convierte para usted en una cuestión de honor.
Ella pensó un poco más.
—Qué profundidades sobre el más sencillo de los asuntos. Y si su idea es —prosiguió— que si la ayudo le demostraré a él que lo he entendido, eso implica que si no lo hago…
—¿Le demostrará a él que no lo ha entendido? —prosiguió Sutton—. Exactamente. Pero, a pesar de que no desea usted que parezca que ha entendido demasiado…
—¿TodavÃa se puede confiar en que haré lo que pueda? Sin duda. Ya verá en qué cosas se puede confiar todavÃa que haga.
Y se alejó.