Lo mas selecto
Lo mas selecto Me apresuro a añadir que el cuadro es, por supuesto, una apreciable obra femenina, ligera, delicada, vaga, imperfectamente sintética: insistente y evasiva, sobre todo, ahà donde no corresponde; pero la composición, sin embargo, es hermosa, e infinitamente sugerente. Lo que más me sorprendió, en realidad, cuando lo vi por primera vez, fue lo inadecuado de que se mostrara como una obra pintada hacia 1850. HabrÃa sido una rara flor de refinamiento si la hubieran pintado en aquella época oscura. La «tonalidad» —de aquel pasado al que pretendÃa pertenecer— resultaba visible casi en exceso, era una pátina parda en la que la imagen parecÃa replegarse misteriosamente. El modelo me mira ahora desde mayor distancia, al otro lado de más años y más conocimientos, pero en el momento me pareció que era un truco muy conseguido y una evocación verosÃmil. Recuerdo que el respeto que me inspiró acalló mis dudas de tal modo que ni se me habrÃa ocurrido preguntar quién era. Lo único que dije, tras las incoherentes expresiones de asombro por la habilidad de mi amiga, fue:
—¿Y has llegado a este realismo sin documentos?
—Depende de a qué llames documentos.
—¿Sin notas, apuntes ni estudios?
—Los destruà hace años.
—Entonces, ¿llegaste a tenerlos?
Vaciló unos instantes.
—Hubo un tiempo en que lo tuve todo.