Lo mas selecto
Lo mas selecto Dio un brinco y reaccionó con energÃa.
—No, nadie más lo verá.
Me temo que, una vez más, dejé entrever que aquello me divertÃa.
—¿Nadie más que usted y ella?
—¡Y que ella lo haya pintado…! —seguÃa asombrada—. DÃgamelo por su honor, ¿ella lo sabe?
—¿Que es el retrato exacto que usted habrÃa querido si se hubiera atrevido? En absoluto, ¿cómo iba a saberlo? No sabe nada, se lo prometo por mi honor.
La señora Bridgenorth seguÃa maravillada.
—¿Lo ha pintado a él a partir del tipo…?
—¿… que encaja con mi descripción de lo que usted deseaba? Exacto.
—Pero ¿cómo… después de tanto tiempo? ¿De memoria? ¿Fue un amigo?
—Como un recuerdo, sÃ. Ya sabe, en nuestro extraño gremio la memoria visual es maravillosa. Lo ha pintado como un ideal, simplemente, para lo que usted querÃa. ¿Está usted satisfecha? —añadà al cabo de un instante.