Lo mas selecto
Lo mas selecto Antes de que regresara la señorita Cutter, la situación evolucionó también en otras direcciones y, cuando ese acontecimiento se produjo, pocos minutos después de las siete, las circunstancias fueron, al pie de la escalera, entre ama y doncella, tema de algunas exclamaciones interrogativas y asustados reconocimientos. lady Wantridge habÃa llegado poco después que el intruso y puesto que, según dijo, deseaba esperar, subió directamente a pesar de que le habÃan dicho que estaba echado.
—¿Y ha entendido con claridad que él estaba all�
—Oh, sÃ, señora; me ha parecido oportuno mencionarlo.
—¿Y cómo lo has llamado?
—Bien, señora, me ha parecido injusto con usted llamarlo otra cosa que «un caballero».
Mamie lo comprendió todo, aunque no descartaba que se le escaparan de momento algunos detalles.
—Pero… ¿y si ha tenido tiempo de averiguar que no lo es? —preguntó rápidamente.
—Oh, señora, ha tenido un cuarto de hora.
—Entonces, ¿no sigue con él?
—No, señora; ha vuelto a bajar al final. Ha llamado, la he visto aquÃ, y ha dicho que no querÃa esperar más.
La señorita Cutter meditó con aire sombrÃo.