Lo mas selecto
Lo mas selecto —Debes conceder que, además, tenemos cierto apego a lo romántico. Me parece a mà que eso es lo bello. Nos ha faltado durante toda la vida y ahora nos llega. Estaremos en el mismÃsimo centro, podremos saciarnos.
Ella lo miró a la cara, buscando el efecto de aquella perspectiva en él, y la suya se iluminó como si, de repente, su marido se hubiera vuelto hermoso.
—Desde luego, viviremos como en un cuento de hadas. Pero lo que quiero decir es que daremos, en cierto modo y con mucho gusto, tanto como recibamos. En cuanto a lo demás, nosotros, por ejemplo, somos pulcros.
La carta habÃa llegado a la hora del desayuno y la señora Gedge quitó una mosca del plato de la mantequilla.
—Y asà mantendremos aquel sitio.