Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —Asimismo ha de recordar —repuso la señora Wix— que si no anda usted con cuidado, será su esposa quien no le dará el tiempo suficiente para meditar. Milady lo abandonará a usted.
—¡Oh, mi buena mujer, yo ando con cuidado! —contestó el joven mientras Maisie se servÃa otra ración de pan con mantequilla—. Desde luego que si tal cosa acaece, tendré que tomar medidas de algún género; pero con todo mi corazón espero que no acaecerá. Te suplico que me disculpes —prosiguió para su hijastra— por parecer debatir una posibilidad semejante ante tus respingadas naricitas. Pero lo cierto es que casi siempre olvido que Ida es tu santa madre.
—¡Lo mismo me pasa a mÃ! —dijo Maisie, con la boca llena de pan con mantequilla y para tranquilizarlo.
Ante esto, su protectora volvió a abrazarla: