Lo que Maisie sabía
Lo que Maisie sabía —La querida señora Wix es espléndida, pero quizá excesivamente grandiosa. Quiero decir que al fin y al cabo la situación no es ni tan desesperada ni tan sencilla. Pero te doy mi palabra delante de ella, y se la doy a ella delante de ti, de que jamás, jamás te abandonaré. ¿Oyes esto, muchacho, y comprendes lo que significa? Estaré a tu lado pase lo que pase.
Maisie sí comprendió lo que significaba: lo comprendió con un prolongado temblor de todo su pequeño ser; y entonces, como quiera que él, para enfatizar su declaración, la abrazara aún más fuertemente, ella hundió la cabeza en uno de sus hombros y empezó a llorar sin ruido y sin tristeza. Mientras estaba así ocupada se percató de que el pecho de él también se agitaba, y de ello infirió con éxtasis que las lágrimas masculinas estaban manando igual de sigilosamente. Acto seguido oyó un fuerte sollozo procedente de la señora Wix: la señora Wix fue la única que hizo ruido.