Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —No temas, querida: he llegado a un pacto con ella. —Esto demostró requerir una explicación complementaria en cuanto él se percató de que habÃa dejado momentáneamente perpleja a la niña—. Me refiero a que en la actualidad tu madre me permite hacer lo que a mà me dé la gana siempre que yo le permita hacer lo que a ella le dé la gana.
—¿Asà que en la actualidad haces lo que te da la gana? —preguntó Maisie.
—¡Ya lo creo, señorita Farange!
La señorita Farange le dio vueltas a aquello:
—Y ella, ¿hace lo mismo?
—¡A conciencia!
De nuevo ella reflexionó:
—Y dime, ¿qué es lo que a ella le da la gana de hacer?
—No te lo dirÃa por nada del mundo.
Ella contempló a una enjuta Virgen; tras lo cual esbozó lentamente una sonrisa:
—Bueno, no me importa, siempre que tú se lo hayas permitido.
—¡Menuda monstruita estás hecha! —Y con esta risueña vehemencia Sir Claude se incorporó.