Lo que Maisie sabía
Lo que Maisie sabía Sumisamente Maisie miró en dirección al caballero, mas sintió la necesidad de contar con un poco más de información:
—¿El Capitán?
Sir Claude rompió a reír:
—Yo le había dicho que era el Conde.
Ida se quedó mirando fijamente; se erguía tan altiva que resultaba colosal.
—Eres absolutamente aborrecible —declaró entonces—. ¡Largo de aquí! —le repitió a su hija.
Maisie se movió, comenzó a retroceder y, mirando ofuscada a Sir Claude, le hizo una seña que significaba: «Será sólo un momentito».
Pero él estaba demasiado furioso para prestarle atención… demasiado furioso con su mujer; la niña oyó, mientras se largaba de allí, el estallido de la rabia masculina:
—¡Maldita vieja p…! —Maisie no lo oyó todo. Ya aquello era bastante, era demasiado; ante ello echó a correr, precipitándose aunque fuera hacia un extraño, espoleada por la conmoción de tamaño cambio de tono.