Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —Me ha hablado tantÃsimo de ti. Me siento endiabladamente contento de haber llegado a conocerte.
A ella nunca anteriormente, según consideró, se le habÃa dirigido nadie como si ya fuera una muchacha, ni tan siquiera Sir Claude en el dÃa, ya tan lejano, en que se lo encontró charlando con la señora de Beale. Se le ocurrió que asà era como en las fiestas las muchachas debÃan de ser tratadas por sus deliciosos compañeros de baile durante los intervalos; e intentó decir algo que le permitiera estar a la altura de las circunstancias. Pero tal esfuerzo le provocó un gran nerviosismo, y todo cuanto acertó a decir fue:
—Al principio, ¿sabe?, creà que era usted Lord Eric.
El Capitán pareció desconcertado:
—¿Lord Eric?
—En cambio, Sir Claude creyó que era usted el Conde. Ante esto él soltó una carcajada:
—¡Caramba, pero si el Conde sólo mide metro y medio y está tan coloradote como una langosta! —Maisie rió, con cierto donaire, a modo de respuesta (seguro que asà hacÃan las muchachas en los bailes) y a punto estuvo, con idéntica deliberación, de redundar sobre el tema con una ingeniosa pregunta. Pero antes de que lograra decir nada, su compañero le requirió—: ¿Quién diantres es Lord Eric?