Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —¿Quieres decir que lo creÃa mi mujer? ¡Mi querida hija, mi mujer es tonta de remate! —Ofreció el extrañÃsimo aire de hablar de su mujer como de una persona a quien ella apenas conociese, conque no resultó especialmente afortunado el refugio de los escrúpulos de Maisie. Tras un instante el propio Beale, por su parte, pareció sentir un escrúpulo—: Lo que quiero decir, hablando en serio, es que en realidad no sabe nada de nada. —Hizo una pausa, siguiendo la dirección de la hechizada mirada de la niña y sus uno o dos cautos pasos que la habÃan acercado a los bonitos objetos que habÃa sobre una de las mesas—. ¡Ella está convencida de poseer objetos hermosos, figúrate! —Prácticamente se mofó de las ilusiones de la señora de Beale.
Maisie sintió que no tenÃa más remedio que reconocer que eran ilusiones; todo lo que no habÃa podido ver en las atracciones de la feria le era resarcido por los lujos de la Condesa.
—Sà —reflexionó—, eso cree ella.