Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa Durante un instante, Maisie y su compañero hicieron justicia a este logro; pero Maisie fue la primera en exteriorizarlo:
—Me hace mucha ilusión que quisieras verme, mamá. —Luego prosiguió tras una más profunda recapacitación y con un más audaz impulso—: Has llegado a tiempo por los pelos. —Se le atascaba en la garganta, pero logró echarlo fuera—: Nos vamos a Francia.
Ida fue magnÃfica; Ida la besó en la frente:
—Era justamente lo que me figuraba: por eso me decidà a venir a todo correr. Supuse que a pesar de vuestras prisas harÃais un alto antes de cruzar el Canal, y fue una razón adicional para querer verte.
Intensamente Maisie se preguntó cuál podrÃa ser la razón primera, mas sabÃa que era preferible no hacer preguntas. De hecho se quedó ligeramente sorprendida al ver que Sir Claude no lo sabÃa y al oÃrlo inquirir de inmediato:
—En nombre del cielo, ¿qué puedes tener que decirle?
Su tono no fue exactamente rudo, pero sà lo bastante impaciente como para volver la respuesta de su esposa un renovado epÃtome de su novedosa dulzura:
—Eso, muy señor mÃo, es de mi exclusiva incumbencia.
—¿Acaso quieres decir —preguntó Sir Claude— que deseas que te deje a solas con ella?