Lo que Maisie sabía
Lo que Maisie sabía Sir Claude apuró aquel discurso hasta las heces, aunque en él hubo cosas que lo hicieron enrojecer, que originaron en su rostro más síntomas de un tipo peculiar de conmoción de lo que jamás le había visto Maisie. La niña tuvo la extraña sensación de que se trataba de la primera vez que ella veía real y verdaderamente escandalizado a alguien que no fuera la señora Wix, y ello fortaleció su deducción, que minuto a minuto creció cada vez más, de que la señora Wix estaba demostrando ser una energía mucho más poderosa y temible de lo que ninguno de los dos se había figurado. Cierto era que, desde hacía tiempo, la señora Wix había conquistado un «influjo» sobre él, como lo denominaba ella, cualitativamente diferente del conquistado por la señora de Beale y antaño por milady. Mas ahora Maisie casi pudo sentir con él que desde luego él no se había esperado que aquella ventaja pudiera llegar a ser usada de un modo tan descarnado. Oh, aún no se habían topado con los límites de la señora Wix, pues al cabo de un minuto ésta usó aquella ventaja de un modo más descarnado que nunca. Ello fue consecuencia de que él dijera con cierta sequedad, aunque tan gentilmente que lo que para Maisie se destacó más fue la paciencia masculina: