Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —¿Con «nosotras»? ¡Muchas gracias!
—Entonces para vivir conmigo.
Estas palabras hicieron saltar a su amiga:
—¿Me repudias? ¿Rompes conmigo para siempre? ¿Me echas a la calle? Aunque un tanto boquiabierta, Maisie logró rehacerse bajo aquella lluvia de imputaciones:
—Ésas, me parece, son las cosas que usted me hace a mÃ.
La señora Wix se inmutó poco ante su valentÃa:
—¡Puedo prometerte que, haga yo lo que haga, nunca te perderé de vista! ¿Me preguntas por qué es inmoralidad después de haber visto con tus propios ojos que el mismo Sir Claude lo ha considerado asà hasta el doloroso extremo de, antes que hacerte testigo de tanta iniquidad, mantenerse completamente apartado de ti durante meses? ¿Acaso encierra mayor dificultad ver que la primera vez que trata de cumplir su deber se desentiende enteramente de ella: te lleva bien lejos de ella?
Maisie le dio vueltas a esto, pero más por mostrarse formulariamente respetuosa que por impulso alguno de claudicar demasiado fácilmente:
—SÃ, entiendo lo que quiere usted decir. Pero es que en aquel momento ellos no eran libres. —Percibió que la señora Wix volvÃa a ponerse de uñas ante esa ofensiva palabra, pero ella logró impresionarla interponiendo una reconvención—: Me parece que no se da usted cuenta de todo lo libres que han pasado a ser.