Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —Yo los unà —estuvo dispuesta a ratificar Maisie. Pese a ello, por un momento se sintió sumida en el fondo de una trampa; entonces columbró una salida—: Pero en cambio no unà a mamá con… —Ahà le falló la voz.
—¿…con todos esos caballeros? —completó la señora Wix—. No, no llegaste a extremos tan delirantes.
—Al Capitán le dije únicamente —recordó Maisie sin dilación— que esperaba que por lo menos él (¡era tan simpático!) la amara y no la abandonase.
—Tampoco eso fue muy pernicioso —sugirió la señora Wix.
—Pero tampoco muy provechoso —se sintió obligada a constatar Maisie—. Ella no puede aguantar al Capitán… ni una pizca. Me lo dijo en Folkestone.
La señora Wix logró reprimir un impulso a quedarse boquiabierta; luego, tras un instante de ofuscación durante el cual semejó no lograr desviarse fácilmente de su impredecible examen de las tropelÃas de Ida, dijo:
—¡Lo que fue verdaderamente simpático es que tu madre tuviera que hablarte de él!