Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —En ese caso, mi querida hija, ¿por qué no puede dejarme en paz? —Esta vez Sir Claude se puso inequÃvocamente colorado. No obstante, antes de que Maisie pudiera contestar su pregunta, lo cual sin duda le habrÃa llevado algún rato, él prosiguió en otro tono—: La señora de Beale se cree que probablemente la ha domado a conciencia. Pero no es asÃ.
Aunque él habló como si estuviese seguro, Maisie perseveró en la opinión que acababa de expresar y que ahora reiteró:
—La ha persuadido.
—Oh, sÃ; pero en favor suyo, no mÃo.
¡Ah, ella no pudo soportar oÃrlo decir aquello!:
—¿Cómo que no en favor tuyo? ¿Es que no acabas de convencerte de lo mucho que te ama la señora Wix?
Sir Claude repasó sus propias convicciones:
—Por supuesto sé que es una mujer extraordinaria.
—Te tiene tantÃsimo cariño como yo —dijo Maisie—. Ayer me lo confesó.