Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —Sé muy bien cómo puede ser la señora de Beale. ¡Pero de mucho le habrá servido en este caso! La señora Wix no se dejará «domar». Es lo que lo vuelve todo tan completamente desesperante.
Maisie sabÃa que todo era completamente desesperante; llevaba algún tiempo sabiéndolo, según sintió, pero habÃa otra distinta cosa que deseaba saber con aún mayor apremio:
—¿Qué decÃas que has venido a pedirme?
—Ah, sà —dijo Sir Claude—; ahora mismo estaba a punto de contártelo. Déjame advertirte que es algo que va a sorprenderte. —Ella ya habÃa concluido de desayunar y volvió a recostarse en la silla; aguardó en silencio, dispuesta a escuchar. Él habÃa apartado un poco los trastos del desayuno y tenÃa los codos sobre la mesa. Esta vez ella sà sabÃa, estaba segura, lo que se avecinaba, y una vez más, en previsión del golpe, igual que últimamente en su habitación con la señora Wix, contuvo la respiración y entrecerró los párpados. Él iba a decir que ella tendrÃa que renunciar a él. Volvió a mirarla intensamente, luego hizo el esfuerzo definitivo—: ¿Te sientes capaz de renunciar a ella?
Se quedó estupefacta:
—De renunciar ¿a quién?