Lo que Maisie sabía
Lo que Maisie sabía Maisie no hizo ningún movimiento de obediencia, ya que la señora Wix alzó una mano que prohibía tajantemente que nadie abandonara el saloncito:
—No te muevas de aquí hasta no haberme escuchado. Yo me marcho, pero primero quiero aclararme. ¿Lo has perdido de nuevo?
Buscando un término de comparación para aquella pérdida, Maisie pensó en la inmensidad del espacio sideral. Después respondió bastante grisáceamente:
—Me siento como si lo hubiese perdido todo.
La señora Wix asumió un aspecto sombrío:
—¿Quieres decir que has perdido lo que con tanto esfuerzo habíamos logrado encontrar hace dos días? —Como su educanda no se decidiera a responder, ahondó—: ¿Quieres decir que ya ni siquiera recuerdas qué logramos encontrar juntas?
Maisie rememoró tenuemente:
—¿Mí sentido moral?
—Tu sentido moral. ¿Ahora resulta que no he logrado hacer que surja? —Hablaba como nunca anteriormente, ni siquiera en el cuarto de estudio con el libro en la mano.