Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa La joven asà motejada se quedó estupefacta ante la abierta audacia de la motejadora: precisó de algunos momentos para encajarla. Maisie, no obstante, mirando solemnemente de una de las disputantes a la otra, pudo ver que la réplica, cuando hizo acto de presencia, salió de unos labios sonrientes:
—¡Ello carece de importancia, sin duda, si están ustedes a la altura de las expectativas del compañero de viajes de la señora Farange!
La señora Wix rompió en una extraña risa; a Maisie le sonó como una frustrada imitación de un relincho:
—Es precisamente lo que he venido a hacer saber: lo perfectamente que está a la altura de ellas la pobre dama. —Se volvió hacia la niña—: Has de oÃr el mensaje que te manda tu mamá, Maisie, y has de considerar que su deseo de que yo te lo transmitiera personalmente es una gran prueba de interés y de afecto. Te envÃa sus más cariñosos saludos y te anuncia que se ha prometido para casarse con Sir Claude.