Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —No, no enteramente. Me atreverÃa a decir que en realidad sà lo hiciste. Estamos unidos: es verdaderamente singular. Ella estará ahora pensando en nosotros (en ti y en mÃ) aunque no podamos vernos. Y no tengo la menor duda de que cuando regreses con ella te encontrarás con que el asunto va de perlas.
—¿Voy a regresar con ella? —espetó Maisie con voz un poco entrecortada y como si de improviso se hubiera aferrado con pies y manos a la felicidad del momento presente.
Ante esto Sir Claude pareció quedarse serio por unos instantes: tal vez habÃa experimentado todo el peso del compromiso que habÃa tomado sobre sÃ.
—¡Oh, algún dÃa, supongo! —dijo—. Aún falta mucho tiempo.
—Tengo un enorme atraso que recuperar —dijo Maisie con sensación de gran audacia.
—Claro, claro, y debes recuperarlo a fondo. ¡Oh, ya cuidaré de que lo hagas!
Esto era alentador, y para mostrar alegremente que no temÃa nada por ese lado ella repuso:
—Ya cuida de eso también la señora Wix.
—Oh, sà —dijo Sir Claude—; la señora Wix y yo estamos hombro con hombro.
Maisie meditó un poco sobre aquella imagen tan vÃvida; tras lo cual exclamó: