Lo que Maisie sabÃa
Lo que Maisie sabÃa —Quizá no exactamente «contigo»; pero no andaré lejos de ti. —Pero ¿cómo puedes saber a dónde te va a llevar mamá?
Él volvió a reÃrse:
—¡No lo sé, eso he de confesarlo! —Entonces se le ocurrió una idea, aunque quizá en exceso humorÃstica—: De eso tienes que cuidar tú: de que tu madre no me lleve demasiado lejos.
—Y ¿cómo podrÃa evitarlo yo? —preguntó extrañada Maisie—. Mamá no me quiere —dijo con suma sencillez—. No, de verdad. —Por niña que fuera, su pequeña larga historia estaba resumida en aquellas palabras; y era tan imposible contradecirla como si hubiese sido una venerable anciana.
El silencio de Sir Claude equivalió a admitirlo, y aún más el tono con que al poco repuso:
—Eso no le impedirá, un dÃa u otro, abandonarme junto contigo.
—¿Nosotros viviremos juntos entonces? —preguntó entusiasmada.
—Mucho me temo —dijo Sir Claude, sonriendo— que ahà la señora de Beale encontrará una verdadera oportunidad.
Ante esto el entusiasmo de ella disminuyó una pizquita; se acordó del dictamen de la señora Wix en el sentido de que la situación era un embrollo de mil diablos.