!Pobre Richard!
!Pobre Richard! —Ya me lo imagino. Pero su consideración por ella no es desinteresada. De lo contrario…
El mayor Luttrel sujetó las riendas de Richard y dijo:
—Señor Maule, sobre este extremo no quiero tener un debate metafÃsico. Mejor será que no añada nada. Sé que sus sentimientos no tienen nada de envidiable, y por eso mismo estoy dispuesto a mostrarme comprensivo. Pero usted ha de ser educado. Acaba de cometer una bajeza, se avergüenza de ello y quiere endosarme la responsabilidad, lo cual es todavÃa más lamentable. Siga mi consejo: compórtese como un hombre de carácter y tráguese sus pequeños escrúpulos. ConfÃo en que no sea lo bastante tonto como para pedir disculpas o pensar que puede enmendar lo hecho. En cuanto a decir que le ha parecido piadoso y justo, eso no son sino bobadas. Una mentira es una mentira y como tal es excusable, a veces. Si lo presenta como otra cosa, como algo bello, piadoso, justo, se convierte en algo totalmente inexcusable. Lo que ha dicho era una mentira, para usted y para mÃ. Como me hace un favor, lo acepto. Creo que lo entenderá. Lo asumo. No pensará que, si no dije nada, fue por su cara bonita. En lo tocante a mi desinteresada consideración hacia Miss Whittaker, no tengo que darle cuentas a usted. Ha de saber simplemente que, si es posible, tengo intención de casarme con ella.