!Pobre Richard!
!Pobre Richard! Se pusieron en marcha juntos. Aquella velada Richard acabó espantosamente borracho cuando se fue a acostar, a pesar de que el mayor Luttrel se despidió de él a las diez rogándole que dejara de beber. Al día siguiente Richard se despertó con una violenta fiebre; antes de la tarde llegó el doctor, al que había llamado uno de los empleados. Adoptó un tono grave y declaró que Richard estaba seriamente enfermo.