El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 10:18 Estáis tramando planes para pervertir las sendas de los justos y traer la ira de Dios sobre vuestras cabezas, hasta destruir por completo a este pueblo.
10:19 SÃ, bien dijo MosÃah, nuestro último rey, cuando estaba para entregar el reino —no teniendo a quien dejarlo y mandando que este pueblo se gobernara por su propia voz— sÃ, bien dijo él que si llegaba el dÃa en que la voz de este pueblo escogiera la iniquidad, es decir, si llegaba la ocasión en que los de este pueblo cayeran en transgresión, se hallarÃan prestos para ser destruidos.
10:20 Y ahora os digo que el Señor bien juzga vuestras iniquidades; bien proclama a este pueblo por la voz de sus ángeles: ArrepentÃos, arrepentÃos, porque el reino de los cielos está cerca.
10:21 SÃ, bien anuncia por la voz de sus ángeles: Descenderé entre mi pueblo con equidad y justicia en mis manos.
10:22 SÃ, y os digo que si no fuera por las oraciones de los justos que actualmente hay en la tierra, ahora mismo serÃais visitados con una destrucción completa; sin embargo, no serÃa por un diluvio, como sucedió con la gente en los dÃas de Noé, sino serÃa por el hambre, por pestilencia y por la espada.