El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 58:17 Y Gid y sus hombres estaban a la derecha, y los otros a la izquierda; y cuando se hubieron ocultado de esa manera, he aquí, yo permanecí, con el resto de mi ejército, en el mismo lugar donde primeramente habíamos plantado nuestras tiendas, para la ocasión en que los lamanitas salieran a la batalla.
58:18 Y aconteció que salieron los lamanitas con su numeroso ejército en contra de nosotros. Y cuando hubieron salido, y estaban a punto de caer sobre nosotros con la espada, hice que mis hombres, aquellos que estaban conmigo, retrocedieran hacia el desierto.
58:19 Y sucedió que los lamanitas nos persiguieron con gran rapidez, porque estaban sumamente deseosos de alcanzarnos para matarnos; por lo tanto, nos siguieron hasta el desierto; y pasamos por en medio de Gid y Teómner de tal manera que los lamanitas no los descubrieron.
58:20 Y aconteció que cuando hubieron pasado los lamanitas, o sea, cuando hubo pasado el ejército, Gid y Teómner salieron de donde estaban escondidos y cortaron el paso a los espías lamanitas para que no volviesen a la ciudad.
58:21 Y ocurrió que, habiéndolos aislado, corrieron a la ciudad y cayeron sobre los guardias que habían quedado para defender la ciudad, de tal manera que los destruyeron y ocuparon la ciudad.