Ulises
Ulises SE RETIRA BLOOM
—Iré volando hasta Bachelor Walk por el anuncio de Llavs —dijo el señor Bloom—. Tengo que arreglar eso. Me dicen que anda por Dillon.
Miró un momento sus rostros con indecisión. El director, que se hallaba acodado contra la repisa de la chimenea apoyando la cabeza sobre una mano, extendió de pronto un brazo con gesto teatral.
—¡Vete! —dijo—. El mundo se abre ante ti[37].
—Vuelvo en seguida —agregó el señor Bloom, saliendo de prisa.
J. J. O’Molloy tomó las páginas de seda de las manos de Lenehan y las leyó sin hacer comentarios, soplándolas para separarlas.
—Ése consigue el anuncio —dijo el profesor mirando por las persianas a través de sus gafas de armazón negro—. Miren a esos pillos detrás de él.
—¿Dónde? A ver… —gritó Lenehan, corriendo a la ventana.
UN CORTEJO CALLEJERO
Ambos observaron sonriendo desde la persiana la fila de traviesos repartidores a la zaga del señor Bloom, el último de ellos haciendo zigzaguear blanca en la brisa una cometa burlona, cola de nudos blancos.