Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —Una lima y una cuerda que mida la distancia que hay desde esa reja a la calle.
—Hoy mismo tendréis las dos cosas.
—Entonces... ¡oh! ¡entonces, mañana seré libre!
—¡Mañana!
—SÃ; por la noche todo estará concluido. Aunque los hierros son gruesos, ¿crees que trabajaré con poco afán?
—¡Apresurando vuestra huida me acercáis más a mi venganza!
—¡Es posible que pasado mañana ahorquen a tu marido!
—¡Oh!-exclamó la joven elevando las manos al cielo!
—Una palabra aún— dijo el fraile.
—Hablad.
—Nada adelanto con 'salir de aquÃ; seré cogido en seguida si no pongo tierra de por medio.
—Yo puedo proporcionaros un asilo donde nadie os buscará.
—¿Cuál es?