Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —Su relación inspirábale el mayor interés.
—¿Y qué querÃa ese rapaz?
—Me dijo que su señor me esperaba con impaciencia. Excuso decirte que inmediatamente me presenté en d su casa.
—Prosigue.
—El hidalgo me aseguró que Carranza se hallaba en una de las habitaciones de su morada.
—¿Es posible?
—Como lo oyes.
—¿ Pero qué fines se proponÃa ese hombre al denunciar a quién le ha servido?
—Esa es la pregunta que yo me hice.
—¿ De manera que Carranza está preso?
—No.
—Ahora lo comprendo menos.
—Carranza habÃa huido por una de las ventanas de la casa del hidalgo.
—Es extrañÃsima la conducta de don Rodrigo para con su cómplice.
—No lo creas. Se conoce que, al saber el mal resultado de las gestiones hechas por el comediante, quiso Ja vengarse de él.
—Posible es que haya pasado otra cosa.
—Habla