Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Aquella corona no podÃa referirse más que a la tonsura del sacerdote.
¿Quién era capaz de adivinar que se trataba de un reino.
* * *HabÃa pasado mes y medio desde la partida a Portugal del capitán Báez.
Fray Miguel, en aquel espacio de tiempo, habÃa procurado dar al pastelero una tintura de la historia del reino lusitano, hablándole largamente de los antepasados de don Sebastián, y de las principales familias que componÃan la corte, asà como también de los que le acompañaron en la desastrosa expedición al Ãfrica, lo mismo de los muertos que de los cautivos rescatados en su mayor parte por el dinero de Felipe II, que, en sus miras ambiciosas sobre el trono de Portugal, querÃa atraerse las voluntades del pueblo y de la nobleza.
Maese Espinosa tenÃa buena memoria; y como la lección era diaria, resultó que al cabo de aquel mes y medio sabÃa más cosas de Portugal que del seminario de Valladolid, donde Be habÃa educado.
Una cosa le chocaba.
¿Que fray Miguel no le diese cuenta del estado de los trabajos del capitán Báez en pro de su causa.