El Proceso
El Proceso Y así lo hizo en esa oportunidad, habló con frecuencia a Titorelli de esa casa como si quisiera ocultarle algo, como si tuviera algún contacto con ese organismo, aunque no lo suficientemente intenso como para darlo a conocer sin peligro. Titorelli intentó obtener alguna información de K, pero éste, repentinamente, ya no volvió a hablar más del asunto. K se alegraba de esos pequeños éxitos, él creía después que entendía mejor a esas personas del tribunal, incluso que podía jugar con ellas, estar por encima y disfrutar, al menos en algunos instantes, de una mejor visión de las cosas, ya que ellas estaban en el primer nivel del tribunal. Pero, ¿qué ocurriría si perdía su posición? Aún habría una posibilidad de salvación, no tenía nada más que deslizarse entre esas personas, si no le habían podido ayudar en su proceso a causa de su bajeza o por otros motivos, al menos le podrían aceptar y esconder, sí, ni siquiera, si él lo planeaba bien y ejecutaba su plan en secreto, podrían rechazar ayudarle de esa manera, especialmente Titorelli no podría denegarle ayuda, ya que se había convertido en un benefactor.