Antropologia Collins
Antropologia Collins Las mujeres inteligentes más afamadas han escrito los mejores libros y han dejado a la vez testimonio de la mayor necedad. Es el hombre quien posee el entendimiento para dirigir, que se diferencia hasta tal punto del entendimiento inventivo e ingenioso de las mujeres, que debe ejecutar los planes del hombre, que este bien puede parecer un zoquete a ojos de la mujer, y por ello a menudo no pueden comprender por qué los hombres se arrogan el mando; creen que pueden mandar ellas mismas, y no se dan cuenta de que les falta el entendimiento para ello. Este entendimiento técnico de las mujeres es deudor de las pasiones, se ve eclipsado por ellas y ha de seguirlas como su esclavo. Resulta admirable cuando una mujer ejerce el mando: el hombre la obedece, y esto sucede por su culpa, desafortunadamente; entonces ella se lamenta y dice que el hombre debió haber sido más inteligente. Reconocen así que les falta entendimiento para dirigir. El hombre bien puede ser un necio, sin embargo es mejor que lleve el mando con tal solamente de que no le estorben. También pueden darse casos en los que la mujer tenga más entendimiento que el hombre, mas tales mujeres, que poseen un entendimiento masculino (viragines), son intratables. Por otra parte, a las mujeres no se les puede explicar este entendimiento. Milton, un celoso defensor del rey en tiempos de Cromwell, le dijo a su mujer, a la que amaba y que quería persuadirle de que aceptase el puesto de secretario particular que le ofrecían, dotado con unos honorarios muy considerables (porque los tiempos cambian, y muchos hombres honrados pensaban de otra manera): «¡Ay, querida! Tienen toda la razón: usted y las personas de su sexo quieren viajar en carroza, yo prefiero seguir siendo un hombre honesto». No pudo hacerle entender su preocupación; consideraba que no era más que una menudencia, que se apartaría de su antigua opinión cuando las circunstancias fuesen propicias, sin parar mientes en si además actuaba de conformidad con su propia conciencia y con la dignidad humana.