Antropologia Collins
Antropologia Collins Cuanto más orden hay, cuanta más proporción unida a la multiplicidad, cuanto más contraste de las representaciones más fácil resulta el juego de la sensibilidad; aunque haya en ello reglas universales, sin embargo no todos somos lo suficientemente agudos como para entresacarlas. Si algo me gusta y a otro no, no lo tengo por una propiedad del objeto, sino de mi sujeto. Lo que no guarda una proporción no puede servir como regla para otros. Y ciertamente no tendrÃamos por verdadera una alteración del objeto en nosotros si otros no estuviesen de acuerdo. AsÃ, si algo suena en mis oÃdos y otros dicen que ha sonado, entonces considero verdadera mi sensación.
A aquellas personas a las que les falta alguna clase de gusto suele faltarles cualquier clase de gusto, y aquà se entiende por tal la capacidad para elegir lo que necesariamente gustará a todo el mundo. Se puede conocer con facilidad el gusto en el trato social, en el vestido, etc. Quien no ama la música carece de armonÃa, de brillantez y de facilidad en la escritura, aparte de ser insensible hacia la mayorÃa de los encantos de la naturaleza. Simplemente por el modo de escribir se puede adivinar cómo camina el autor, cómo se comporta en sociedad, etc…