CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica Cuando la máxima según la cual estoy dispuesto a<Ak. V, 44> dar un testimonio queda compulsada por la razón práctica, considero siempre con arreglo a ello cómo serÃa dicha máxima si pasara por ley universal de la naturaleza. Es obvio que de ese modo cualquiera se verÃa apremiado a la veracidad. Pues no puede compadecerse con la universalidad de una ley natural el hacer pasar por declaraciones probatorias aquellas que son deliberadamente falsas. Asimismo, aquella máxima que yo adopte I con vistas a la libre disposi[A 76]ción de mi vida se verá determinada en seguida, si me cuestiono cómo habrÃa de ser dicha máxima para que una naturaleza se conserve con arreglo a una ley suya. Es evidente que dentro de semejante naturaleza nadie podrÃa poner término a su vida arbitrariamente, dado que tal constitución no supondrÃa un orden de la naturaleza muy perdurable; y asà habrÃa que operar en todos los demás casos.