CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica El concepto de libertad es lo único que nos permite no salir fuera de nosotros para encontrar lo incondicionado e inteligible para lo condicionado y sensible.
Pues es nuestra propia \ razón quien, gracias a la su<Ak. V, 106>prema e incondicionada ley, se reconoce como el ser que cobra consciencia de dicha ley (nuestra propia persona) en cuanto pertenece al mundo del entendimiento puro y, ciertamente, hasta con la determinación I del modo como puede ser activo en cuanto tal. Se[A 190] comprende asà por qué entre todas las facultades de la razón sólo la capacidad práctica puede sacarnos del mundo sensible, al proporcionarnos conocimientos acerca de un orden y una conexión suprasensibles que, por eso mismo, sólo pueden ser extendidos hasta donde sea necesario para el punto de vista práctico puro.