CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica Asà pues, pese a ese aparente conflicto de una razón práctica consigo misma, el sumo bien supone un auténtico objeto de dicha razón, al constituir el necesario fin supremo de una voluntad moralmente determinada; pues es posible prácticamente, y las máximas de tal voluntad que se refieren a ese objeto según su materia tienen realidad objetiva, la cual quedó adivinada en un comienzo por aquella antinomia al vincular moralidad con felicidad según una ley universal, pero sólo en base a una simple tergiversación, porque se tomó esa relación entre fenómenos por una relación de las cosas en sà mismas con dichos fenómenos.