Crítica de la Razón Práctica
Crítica de la Razón Práctica Aquí queda dilucidado también por vez primera el enigma planteado por la crítica, según el cual cabe denegar realidad objetiva al uso suprasensible de las categorías en el plano especulativo y pese a ello otorgarle dicha realidad atendiendo a los objetos de la razón pura práctica; pues esto tiene que parecer algo necesariamente inconsecuente, mientras ese uso práctico sólo sea conocido por su nombre. Pero ahora, gracias a una cabal disección del mismo[103], descubrimos que la realidad aquí pensada no conlleva en absoluto una determinación teórica de las categorías ni tampoco ampliación alguna del conocimiento hacia lo suprasensible, limitándose a presumir que a ese respecto les corresponde un objeto, habida cuenta de que dichas categorías, o bien se hallan entrañadas a priori por la necesaria determinación de la voluntad, o bien se hallan inseparablemente asociadas con su I[A 9] objeto, de suerte que la mentada inconsecuencia se desvanece al hacerse de aquellos conceptos un uso<Ak. V, 6> diferente del requerido por la razón \ especulativa.