Crítica de la Razón Práctica
Crítica de la Razón Práctica A decir verdad, Kant pareció conformarse con lo expuesto en el tercer apartado de la Fundamentación, cuyo título es justamente «Tránsito de la metafísica de las costumbres a la crítica de la razón pura práctica» y, entendiendo que ya había trazado los principales rasgos de tal crítica[17], se propuso «acometer sin demora la elaboración de la Metafísica de las costumbres[18]». Sin embargo, sólo unos meses después encontraba necesario dedicar todavía un par de años a revisar la metafísica teórica, «para ganar tiempo en lo tocante al sistema de la filosofía práctica[19]». De hecho, se diría que incluso le tentó aprovechar su revisión de la primera Crítica para incluir allí la segunda, según se desprende del anuncio aparecido en el número 276 de la Allgemeine Literaturzeitung el 21 de noviembre del año 1786:
Asimismo —cabe leer en dicho anuncio—, a la Crítica de la razón pura especulativa contenida en la primera edición, se añadirá en esta segunda una Crítica de la razón pura práctica, que puede servir para preservar contra cualesquiera objeciones hechas o por hacer al principio de la moralidad y para culminar el conjunto de las indagaciones críticas que deben preceder al sistema de la filosofía de la razón pura[20].
