Fundamentación de la metafísica de las costumbres
Fundamentación de la metafísica de las costumbres En cada uno de los dos párrafos anteriores he aludido a sendas divisiones dicotómicas, una clásica y otra actual, de los sistemas de pensamiento ético. En realidad, ninguna de ellas retrata satisfactoriamente el panorama, mucho más rico y variado, de la filosofía moral, pero aquí las he traído a colación sólo para ponerle un sencillo telón de fondo a la ética de Kant. Conjugando una y otra dicotomía, con la misma intención simplificadora, podríamos bosquejar la siguiente tripartición de sistemas de pensamiento moral: (1) eudemonismo, o ética de la felicidad, (2) perfeccionismo y (3) utilitarismo. El sistema de Aristóteles, basado en una idea de la felicidad consistente en el desarrollo de nuestras mejores facultades intelelectuales y morales con sus correspondientes virtudes, sería una instancia del primer tipo; el sistema estoico y el de Kant ejemplificarían el segundo; y el «hedonismo» de Epicuro, que opta por el placer o disfrute —en griego hedonée— como criterio de moralidad, podría ser alternativamente catalogado o bien como una instancia de eudemonismo distinta de la aristotélica, o mejor quizá como el primer antepasado histórico de la ética utilitarista.