La Religion dentro de los limites de la mera Razon
La Religion dentro de los limites de la mera Razon Del judaÃsmo, pues —pero del judaÃsmo ya no patriarcal y sin mezcla, establecido solamente sobre su propia constitución polÃtica (que además estaba ya muy trastornada), sino del judaÃsmo mezclado ya con una fe religiosa mediante doctrinas que poco a poco se habÃan hecho públicas allÃ, en una situación en que a este pueblo, en otro tiempo ignorante, habÃa llegado ya mucha sabidurÃa extranjera (griega), que verosÃmilmente contribuyó a ilustrarlo y a prepararlo, pese a la carga opresora de su fe dogmática, para revoluciones, con ocasión de la disminución del poder de los sacerdotes por su sumisión al dominio de un pueblo que consideraba con indiferencia toda creencia popular extranjera—, de un judaÃsmo tal surgió repentinamente, aunque no sin preparación, el cristianismo. El maestro del Evangelio se anunció como enviado del cielo, a la vez que declaraba, como digno de una misión tal, que la fe de prestación (en dÃas de servicio de Dios, profesiones y usos) es por sà nula y que en cambio la fe moral, la única que santifica a los hombres, «como santo es su padre que está en el cielo», y que muestra su genuinidad por la buena conducta, es la única beatificante; después que hubo dado en su persona mediante doctrina y pasión, hasta la muerte no merecida y a la vez meritoria[*], un ejemplo adecuado al arquetipo de la única humanidad agradable a Dios, es representado como retornando al cielo, del que habÃa venido, dejando oralmente su última voluntad (como en un testamento) y, por lo que toca a la fuerza del recuerdo de su mérito, doctrina y ejemplo, pudiendo decir que «él (el ideal de la humanidad agradable a Dios) permanece, sin embargo, cabe sus discÃpulos hasta el fin del mundo».—A esta doctrina, que, si se tratase de una creencia histórica a propósito de la venida y del rango quizá supraterreno de su persona, necesitarÃa la confirmación por milagros, pero que, en cuanto perteneciente sólo a la fe moral, que mejora el alma, puede prescindir de todas las pruebas tales de su verdad, son asociados además en un libro santo milagros y misterios cuya divulgación es a su vez un milagro y exige una fe histórica que no puede ser asà documentada como también asegurada según su significación y su sentido de otro modo que por erudición.