A los que lloran la muerte de un ser querido
A los que lloran la muerte de un ser querido La vida del hombre es mucho más larga y mucho más grande de lo que tú te has imaginado. La Chispa que ha emanado de Dios tiene que volver a Él; y estamos todavÃa muy lejos de esa Divina perfección.
Toda vida evoluciona porque la evolución es la ley de Dios, y el hombre crece, despacio y constantemente, asà como todo lo creado. Lo que comúnmente se conceptúa como la vida del hombre no es, en realidad, sino un dÃa de su verdadera vida. Tal como en esta vida ordinaria el hombre se levanta diariamente; se viste y sale a su trabajo cotidiano, y después, al anochecer, se desnuda para descansar; y luego, a la mañana siguiente, se levanta para continuar su trabajo en el punto en que lo dejó, asà también cuando el hombre entra a la vida fÃsica se viste del cuerpo fÃsico, y cuando termina su trabajo se quita aquel vestido una vez más, en lo que tú llamas la muerte, y pasa al estado de descanso, el cual he descrito ya; y cuando acaba de descansar, se pone una vez más el vestido del cuerpo y sale otra vez, para empezar un nuevo dÃa de la vida fÃsica, continuando su evolución desde el punto mismo en que la habÃa dejado. Y ésta, su larga vida, dura hasta que alcanza la meta de la Divinidad, conforme al esquema de Dios.