Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes —Bien. Pero ¿en qué momento habrÃa llamado?
—Después de la lucha…, en el momento de morir.
—Imposible, puesto que usted lo encontró yacente, inanimado en un lugar que distaba más de cuatro metros del botón del timbre.
—Entonces llamó durante la lucha.
—Imposible, porque el timbre, según usted, sonó regularmente. ¿Cree usted que el agresor le habrÃa dejado tocar asÃ?
—Entonces fue antes, en el momento de ser atacado.
—Imposible. Usted nos ha dicho también que entre la llamada y el momento en que se presentó en este dormitorio transcurrieron apenas tres minutos. Por tanto, si el barón tocó antes, habrÃa sido preciso que la lucha, el asesinato, la agonÃa y la huida se hubieran desarrollado en ese corto espacio de tiempo. Vuelvo a repetirle: imposible.
—Sin embargo —dijo el juez—, alguien llamó. Si no fue el barón, ¿quién fue?
—El asesino.
—¿Con qué fin?
—Lo ignoro. Pero, al menos, el hecho de que tocara el timbre nos prueba que sabÃa que comunicaba con la habitación del criado. Ahora bien: ¿quién podÃa conocer este detalle sino una persona de la casa?