Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Igual que lo he estado siempre.
–¿Ya nada os tiene ligado a nada?
–Nada.
–En ese caso…
El emperador dudó unos momentos, y luego dijo con firmeza:
–En este caso, entrad a mi servicio. Os ofrezco el mando de mi policÃa personal. Seréis amo absoluto. Tendréis todos los poderes, incluso sobre la otra PolicÃa.
–No, señor.
–¿Por qué?
–Porque soy francés.
Hubo un silencio. La respuesta desagradó al emperador, quien dijo:
–Sin embargo, puesto que nada os tiene ligado…