Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Perdóname. Tú presentaste anteayer una solicitud ordinaria a nombre de Stripani. Esta mañana recibiste una respuesta oficial. El resto no te concierne. Han sido exclusivamente mis amigos quienes confeccionaron la respuesta y son sólo ellos quienes tienen motivos para inquietarse. Vete a ver si vienen.
–¿Y si nos interrumpen?
–¿Por qué?
–Aquí se respiraba un aire sofocante de desconfianza cuando presenté mi autorización para ver a Lupin. El director me llamó a su presencia y la examinó con toda minuciosidad. No dudo que hayan telefoneado a la Prefectura de Policía.
–De eso estoy seguro.
–¿Y entonces?
–Todo está previsto, amigo mío. No te amargues con la preocupación y charlemos. Me supongo que si has venido aquí es porque ya sabes de lo que se trata.
–Sí. Tus amigos me lo han explicado…