ARADIA. Evangelio de las Brujas
ARADIA. Evangelio de las Brujas 'hermoso' aplicado a ella por Horacio indica que ella quien dio disfraces a sus adoradores había mantenido uno en ella misma." Ella fue adorada en el más estricto silencio. Esto es confirmado a Horacio en un pasaje, donde un impostor, que apenas osaba mover los labios, repita el siguiente conjuro: -
OH Diosa Laverna!
Concedeme el arte de estafar y engañar,
De hacer creer a los hombres que soy justo, Santo, e inocente, extiende toda la oscuridad, la oscuridad profunda sobre mis fechorías"
Es interesante comparar esta clásica invocación, indudablemente antigua, a Laverna con lo antes expuesto. La diosa fue muy conocida entre las clases más bajas, y en Plautus un cocinero al que le han robado sus utensilios la visita para vengarse.