El Misterio del cuarto amarillo
El Misterio del cuarto amarillo Como yo manifestara cierta estupefacción sobre aquella gimnasia nocturna, me pidió que prestara mucha atención a la disposición exterior del castillo, tras lo cual volvimos al edificio.
—Ahora —dijo mi amigo— tengo que enseñarle el ala derecha del primer piso. Aquí duermo yo.
Para que el lector comprenda bien la disposición de los lugares, pongo ante sus ojos un plano del ala derecha del primer piso, plano dibujado por Rouletabille al día siguiente del extraordinario fenómeno que va a conocer con todo detalle.