Sub terra
Sub terra —Escoge de los veinte —me mandó—, diez de los mejores y te vas con ellos al Alto de Lotilla. Allà estaré yo dentro de una hora.
Me fui abajo y escogà mis hombres, y antes de la hora ya estábamos juntos con una nube de peones, de carpinteros y de mecánicos en la media falda del cerro que mira al mar.
Mientras los peones desmontaban y terraplenaban y los carpinteros aserraban las enormes vigas, los mecánicos recorrÃan el motor listo ya para funcionar. Todos metÃan una bullanga de mil demonios. A cada momento llegaban barreteros del Chambeque y del Alberto. Allà estaba la flor y nata de toda la mina. Ninguno tenÃa menos de veinte años ni pasaba de veinticinco.
De repente corrió la voz de que iba a hablarnos el ingeniero jefe.