La extrana historia Dr. Bonhomet
La extrana historia Dr. Bonhomet Lenoir bajó los ojos con una sonrisa bastante singular; quise ir en su ayuda, tal como yo sé ayudar.
—¡Os repetÃs, mi buena amiga!… —balbuc×; ¡recrimináis sin resolver la dificultad! ¿Con qué derecho se puede hacer intervenir a una «simple creencia» en filosofÃa?
Sé de hombres a los que no se podrÃa acusar de repetirse, teniendo en cuenta que nunca han dicho nada —me replicó la dulce criatura.
Y volviéndose hacia Césaire: